Volvo | Una mirada profunda al consumidor para avanzar en la adopción de vehículos eléctricos en Chile
El desafío
Volvo enfrentaba el reto de avanzar en su ambiciosa estrategia hacia una movilidad más sostenible, con metas como que el 50% de sus autos vendidos en 2025 sean electrificados y alcanzar la carbono neutralidad al 2040, en un entorno donde la adopción de la electromovilidad aún era limitada.
El desafío consistía en entender cómo los actuales y potenciales compradores de esta tecnología percibían esta transformación tecnológica: qué los motiva, qué barreras enfrentan y qué condiciones se requieren para acelerar la transición hacia los autos eléctricos.
Qué hicimos
Desarrollamos un estudio estratégico para profundizar en la mirada del consumidor actual y potencial de vehículos eléctricos, combinando métodos:
Un estudio cualitativo con 16 entrevistas en profundidad a usuarios y potenciales usuarios de autos eléctricos e híbridos, clientes y no clientes de Volvo, para explorar percepciones, motivaciones, barreras y oportunidades.
Un estudio cuantitativo con 420 encuestas online a conductores de segmentos clave para la marca, incluyendo un zoom en clientes cotizantes y compradores de Volvo, con foco en personas interesadas en comprar o renovar su vehículo en los próximos tres años.
El resultado
El estudio permitió identificar tres hallazgos clave que orientan la estrategia de electromovilidad:
Falta de conocimiento: la mayoría asocia la electromovilidad con un futuro más sustentable, pero el 55% declara bajo o nulo conocimiento, especialmente mujeres, personas de 45-54 años y de regiones. A mayor conocimiento, mayor disposición de compra: la educación aparece como motor central del cambio.
Barreras de acceso e infraestructura: los altos precios, impuestos percibidos como castigos, escasa red de carga y baja autonomía para viajes largos limitan la adopción. Se requieren incentivos económicos, mejoras en infraestructura y coordinación público-privada.
Potencial de adopción: uno de cada tres encuestados declara alta disposición a comprar un auto eléctrico. Si bien un 43% muestra baja disposición, esta se explica principalmente por barreras superables. El interés existe, pero requiere activación.
En suma, el estudio entregó a Volvo una mirada estratégica, profunda y accionable para robustecer su estrategia de electromovilidad en Chile, conectando con las verdaderas barreras y motivaciones del consumidor, y consolidando su liderazgo en la transición hacia una movilidad más limpia y consciente.