La confianza dentro de la organización no se experimenta igual desde todos los roles
En abril se realizó el 1er encuentro 2026 de la Comunidad de Empresas por la Confianza, una iniciativa de la consultora Almabrands y Futuro del Trabajo SOFOFA Capital Humano, que reúne a organizaciones interesadas en poner la confianza en el centro de su gestión.
La instancia convocó a líderes de distintas industrias para reflexionar, desde la experiencia directa, sobre los principales desafíos a nivel de cultura y gestión de personas.
Uno de los hallazgos centrales del encuentro fue la persistencia e incluso profundización de una brecha en la experiencia de confianza entre quienes tienen personas a cargo y quienes no. Datos del Pulso de Confianza Organizacional 2025 muestran que, por ejemplo, en la dimensión Preocupación por las condiciones laborales el desempeño neto entre los líderes es de un 55% versus un 27% entre quienes no tienen personas a cargo.
La tendencia se repite en otras variables críticas. En Competencias adecuadas y fomento al desarrollo, el desempeño neto es de 48% en jefaturas, mientras cae a niveles cercanos al 22% en el resto de la organización. En Conexión y compromiso con el entorno, la diferencia también es significativa: cerca de un 49% en líderes versus apenas un 16% en colaboradores sin rol de liderazgo.
Al observar esta data entre las empresas que están midiendo confianza organizacional con este mismo modelo, y que sitúan a la confianza como un pilar importante de sus conversaciones, las brechas entre personas con y sin gente a cargo se acortan, siendo el mayor gap sólo de 9 puntos porcentuales entre ambos grupos.
En un análisis cualitativo para profundizar en este fenómeno, algunas explicaciones que se destacan son: las brechas en el acceso a información, dificultades en la “bajada” de decisiones, diferencias generacionales y una creciente sensación de desconexión o falta de pertenencia en quienes no lideran equipos.
Durante el encuentro, los participantes coincidieron en que este escenario plantea un desafío que va más allá de la comunicación interna. La pregunta que surge es si las organizaciones están enfrentando un problema de percepción o, más profundamente, un desafío de diseño organizacional.
La Comunidad de Empresas por la Confianza continuará abordando estos temas a lo largo del año, con el objetivo de generar espacios de aprendizaje colectivo que permitan avanzar hacia organizaciones donde la confianza se gestione de manera sistemática, incorporándose como criterio en el diseño organizacional, en los estilos de liderazgo y en las prácticas cotidianas. Solo así será posible construir organizaciones donde la experiencia laboral sea consistente y donde la confianza opere como un habilitador real del compromiso, el desempeño y la sostenibilidad en el tiempo.